Universo.
Era tan grande que parecía imposible poder contenerla, y tan pequeña que se perdía en tus brazos. Así era, como nunca nadie supo y como solo algunos logramos ver.
Y sentíamos una brisa cuando se acercaba, mas daba miedo la escases de oxígeno cerca suyo. Decía, a veces, creerse un pájaro; pero nunca voló mas allá de nuestros cuerpos. Y se posaba en nuestras piernas, en nuestros ojos, en nuestros corazones. Podíamos sentir su olor en nuestras narices y presentir cuando acontecía su anochecer. Tan deseada y tan poco apreciable.
Era hermosa, hermosa como pocos sabían y solo algunos logramos ver. Susurrábamos los detalles de su anatomía, tan pequeña y tan fría. Amapola abstracta en estado de integridad, fiel felicidad de nuestra tierra, de nuestro cultivo femenino.
Impresionaba con curvas no existentes, magia de sus alborotados cabellos; quizás demasiado ficticia, quizás demasiado real. Única en su especie, única en su significado elemental.
Tan dificil es poder describirla, darle a sus extremidades un significante singular. Tan dificil obtener una sonrisa y tan fácil verla soñar.
Pequeña luminosa de nuestras praderas, esplendor de nuestras riquezas, amargura para nuestro amanecer. Amante sincera, compleja como ninguna, lejana como el universo, mujer como cualquiera.




