Muchacha Plástica

Saturday, May 31, 2008

El recuerdo.

Estas calles tristes hablan por si solas, el gris del asfalto canta a gritos sensaciones quejumbrosas y pareciese que el día se mimetiza con este camino. Estos edificios recios ya no lo son tanto y los vidrios ya quebrados no reflejan mi rostro entre tanto polvo que les envuelve. Yo pertenezco a un lugar de fiesta y diversiones, en donde las personas vestían de rojo y el pasto era más verde que en cualquier otro lugar, donde las mascotas te sonreían al aparecer desde una esquina y la chiquilla más bonita siempre parecía corresponder tu petición. Pertenezco a un lugar donde el otoño refleja el comienzo de un nuevo día y no el fin de este, donde la hojas caen delicadas entre los pastizales y los niños sonríen delicados al verlas mecerce en el viento, donde el cielo es azul en cada estación y el sol regala sus rayos con precaución. Pero el tiempo pasa y los recuerdos se van quedando en mi retina, obsevando como la magia de un sueño se derrite al notar la ferocidad de la actuación, la pobreza de las miradas, las dificultades de cada paso que das. Y el lugar del que tanto pude jactarme ya no es lo mismo o quizás nunca lo fue, porque es bien sabido que uno cree tener lo mejor hasta conocer algo que lo supere, es allí cuando en nuestro pecho se retuerce la idea de que quizás ya no somos los mismos, pero al fin y al cabo eso me da lo mismo. El tiempo ha recuperado su rumbo anterior y mis pasos apresurados, al caminar por esta calle, se detiene paulatina en la idea de comenzar nuevamente, de encontrarme con aquel resplandeciente otoño en que mi chaqueta golpeaba con sus pequeños dedos, de recuperar la sensación única de que sus labios se posen en los míos... Quizás por eso es que recuerdo con tanta magia este espacio, quizás porque en su memoria relaciono estos pasajes y es ello lo que me trae la idea de algo tan maravillo, pero que mas da si no estoy para filosofías ilusas, más aún si ella ya no está. Entonces pretendo apresurar el paso y dejar a un lado los recuerdos distantes, mirar el gris de la calle sin pensar en sus gritos, olvidar que desde que todo aquello desapareció mis días son neutros y fríos. Pero miro hacia el umbral de aquella puerta y distingo su figura, su delicado y pequeño cuerpo meciéndose como hoja seca, su corta melena ondulándose con el viento gélido; me acerco lentamente, indefinidamente... Me acerco y acaricio su hálito, acaricio los detalles que no tengos, beso el espacio vacío que dejó.

5 Comentarios:

Blogger Smyle Dijo...

Los espacios vacíos derrochan tristeza.

Mucho sin pasarme, un beso.

2:59 PM  
Blogger UNTALGABO Dijo...

despues de leer esto no me queda otra opción que retroceder, con los zapatos sin amarrar y el cepillo de dientes espumeando en la boca. es como si estuviera mirando el espejo pero sin espejo, solo con estas palabras, o con tu mano invisible tocando esa parte escondida, que todos los dias se niega.
...
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Gracias por sorprenderme.

10:35 PM  
Blogger Réckiem Dijo...

Los espacios vacíos, a veces pueden llenarse de nuevo; otras veces son irremplazables

12:46 PM  
Blogger Little Doll♥ Dijo...

Que lindo el topic, me gustó demasiado *--*!
Slds niña, que estes de lo mehór.


P.D.: Pásate, new topic! ;)

9:54 PM  
Blogger memo Dijo...

hola te encontra gracias al principito, me encanta lo leo y lo releo, sigue escribiendo recien te encontre y has kedado congelada, inmovil tus letras no corren, vendre nuevamente, un saludo Jav

4:49 PM  

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